5.- Molido fino, pero no impalpable.
Si el molido es, por otra parte, demasiado grueso la salida
del líquido será muy rápida, sin crema
y con gusto a agua caliente. Un molido demasiado fino lo tamiza
y el sabor puede resultar demasiado fuerte y requemado.
6 .- Una cucharada de café molido por taza.
7 .- Si se hace en puchero, retirar el café del fuego
antes de que hierva. “Café hervido, café
perdido”, dicen los expertos.
8 .- Servir inmediatamente, recién hecho y muy caliente.
9 .- Mejor que cristal, utilizar tazas de porcelana o loza.
10 .- Nunca recalentar el café, y menos al Baño
María. |